Sinopsis: Estas dos cerdas había dicho encontrarse en la tarde para ayudarse mutuamente en los deberes que había que hacer para recogerla. Pero sabiendo que no había nadies para los embêter, decidieron hacer cosas más atrevidas. Comenzando en primer lugar por este desvestir y a devorarse del dos de los ojos. Rápidamente comenzaron a acariciarse para a continuación para afectarse. En su cartera no tenía traer que el que trabajar, sino también de que jugar: ¡un gigantesco consolador!
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